Testimonio de Cristina Bárbara Muro. Primera Parte

Cristina Bárbara Muro Psicóloga social. Militante política y en organismos de derechos humanos. Inició su militancia en la unidad básica “Patria Grande” del barrio de Monserrat, ciudad de Buenos Aires, dentro de la Juventud Peronista (JP), que formaba parte de la organización Montoneros. En 1973 se casó con Carlos Alberto Chiappolini, quien comenzó su militancia en las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) en Temperley, provincia de Buenos Aires, y después continuó en la JP y en la organización Montoneros. El 26 de febrero de 1977, un grupo de tareas de la Escuela Mecánica de la Armada (ESMA), al mando del oficial de la marina de guerra Ricardo Miguel Cavallo, allanó su domicilio buscando a su esposo, quien no se encontraba en ese momento. Cristina fue golpeada e incluso su hijo, que contaba con cinco días de vida. Carlos fue detenido horas más tarde en la vía pública y fue llevado al Centro Clandestino de Detención (CCD) que funcionaba en la ESMA. Con el tiempo, se supo que falleció en ese CCD, aunque hasta la fecha permanece desaparecido. Cristina comenzó su militancia en organismos de derechos humanos en Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas. Desde ese organismo, realizó las denuncias por la desaparición de Carlos. En 2000, Cristina declaró por primera vez ante el juez Baltazar Garzón en Madrid, España, por el juicio por la extradición de Cavallo desde México a España. Con la reapertura de los juicios, en 2013 declaró en la Megacausa ESMA. Estudió Psicología Social en la Escuela de Psicología Social para la Salud Mental, dirigida por Alfredo Moffat, y formó parte del equipo de Emergencias PsicoSociales (EPS), dirigido por Carlos Sica. Desde el año 2000 trabaja en el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, participando en distintos programas, como el de Emergencias Climáticas y el Tren de Desarrollo Social y Sanitario. Ya en democracia, comenzó a militar territorialmente en el barrio de La Boca, hasta que en la década del noventa formó parte del Movimiento por la Democracia y la Justicia Social (MODEJUSO), que después se convirtió en el Frente Grande y más tarde en el Frente País Solidario (FREPASO). Con la emergencia del kirchnerismo, comenzó a participar en distintos espacios de ese movimiento. Actualmente, sigue formando parte de Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas y trabajando en el Ministerio de Desarrollo Social, con la capacitación de actores territoriales.