Testimonio de Gustavo Enrique Herrera. 8 de Mayo de 2019

Gustavo Enrique Herrera, tucumano, nació el 10 de diciembre de 1954. En los años ´70 Gustavo comenzó a interesarse en la política y, desde su participación en la Acción Católica inició una militancia social. A principios de 1973 se sumó a militancia política barrial en la Juventud Peronista. En noviembre del ´73, Gustavo se incorporó a Montoneros, y en septiembre del año siguiente de la militancia barrial, pasa a abocarse al conflicto político y sindical del sur de la provincia. El 19 de marzo de 1975 Gustavo fue detenido y secuestrado en la casa de sus padres, lo mismo sucedió con su pareja, Julieta Magdalena Locascio, un día antes en la pensión donde vivían juntos. Ambos estuvieron detenidos - desaparecidos durante cinco días en la Policía Federal hasta la legalización como detenidos, procesados por tenencia de explosivos. Julieta fue traslada a la cárcel femenina el Buen Pastor. Gustavo estuvo, primero, detenido en la Escuela de la Brigada durante tres meses. En julio de 1975 fue trasladado a la cárcel de Villa Urquiza en Tucumán. En marzo de 1977 trasladaron a los detenidos a Sierra Chica, Córdoba, por seis meses, y luego finalizó su condena en la cárcel de La Plata, hasta que fue liberado en marzo de 1978. Al salir de la cárcel Gustavo junto a Julieta se exiliaron y se contactaron con militantes Montoneros. En diciembre del ´78 se instalaron en México, donde nació su primera hija, Paula Victoria. En mayo de 1979 Gustavo y Julieta regresaron a Argentina con la “contraofensiva” y enviaron a su hija a la guardería creada para cuidar a los hijos de militantes argentinos en La Habana, Cuba. A fin de año regresaron a Cuba por su hija, y volvieron a la Argentina en 1980, luego del nacimiento de su segundo hijo. Con la apertura democrática volvieron a radicarse en Tucumán. La pareja se separó, Gustavo volvió a casarse, y tuvo dos hijos más. Gustavo fue testimoniante en seis de los juicios realizados en Tucumán por los crímenes de lesa humanidad durante el Terrorismo de Estado. Se graduó como psicólogo social en los ´90. En el presente Gustavo es militante político, referente del Movimiento Evita