21 de septiembre de 1891: nace Manuel Romero

Periodista, dramaturgo, letrista y director cinematográfico.



Manuel Romero fue una de las figuras más polifacéticas, prolíficas e influyentes de la cultura popular argentina. Fue periodista, dramaturgo, letrista y director cinematográfico, supo ser un verdadero pionero en retratar la identidad porteña. Inició su carrera como periodista en la revista Fray Mocho –mientras era alumno de la Escuela de Fogoneros de la Armada– y en los diarios Crítica y La Montaña, donde ejerció la crítica teatral. Revolucionó el género de la revista musical al incorporar las novedades del bataclán francés. Escribió más de cien títulos teatrales, entre ellos, de gran éxito El bailarín del cabaret (1922), en la que Ignacio Corsini estrenó el emblemático tango “Patotero sentimental”. En el cine, fue uno de los directores más prolíficos e influyentes de la época de oro, especialmente a través de la productora Lumiton. Dirigió más de cincuenta películas, encargándose habitualmente del argumento, el guion, la dirección y las canciones. Aunque filmaba a un ritmo vertiginoso, que despertaba el rechazo de la crítica más selecta, desarrolló un estilo propio e inconfundible basado en el melodrama, la comedia y el policial. Sus historias, ambientadas en la realidad ciudadana, presentaban personajes típicos y entrañables: el galán pobre, la joven de buena posición, el tercero en discordia y los infaltables amigos cómicos. Bajo su dirección pasaron grandes artistas del espectáculo como Tito Lusiardo, Niní Marshall, Paulina Singerman, Juan Carlos Thorry, Enrique Serrano, Luis Sandrini, Narciso Ibáñez Menta, Luis Arata y José Gola. Entre su vasta filmografía se destacan clásicos como Los muchachos de antes no usaban gomina (1937), Fuera de la ley (1937), La vida es un tango (1939), Carnaval de antaño (1940), La Rubia Mireya (1948) y Derecho viejo (1951). Como letrista de tango, su obra dejó una huella imborrable con piezas como “Nubes de humo”, “Tiempos viejos”, “Aquel tapado de armiño”, “La canción de Buenos Aires” y “Tomo y obligo”. Sus letras, sentidas y cotidianas, contaron con la música de grandes maestros de la talla de Carlos Gardel, Francisco Canaro, Enrique Delfino y Alberto Soifer y cobraron vida en las voces de Gardel, Azucena Maizani, Edmundo Rivero, Roberto Goyeneche y Susana Rinaldi. La obra de Romero registra con lucidez la transición del tango desde sus orígenes arrabaleros hacia su consagración en los teatros, el cine y la radiodifusión, sumando el ingenio y la sátira local sin perder su autenticidad. Manuel Romero falleció el 3 de octubre de 1954, dejando un legado fundamental para la memoria artística argentina. Actualmente, diversas piezas de su obra –incluyendo más de 200 partituras y algunas de sus películas– se encuentran disponibles para su consulta en la Biblioteca Nacional.

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