29 de septiembre 1917: nace Gustavo “Cuchi” Leguizamón
Compositor y poeta, nacido en Salta.
Compositor y poeta, nacido en Salta.
Figura legendaria del nativismo en su doble papel de compositor y autor, es uno de los creadores más personales y prolíficos del país. Sus piezas célebres se han transformado en obras tradicionales de la cultura popular argentina. Es considerado uno de los compositores más importantes del folclore nacional y su música logró romper prejuicios para ser interpretada por referentes de todos los géneros. Su apodo “Cuchi” (chancho en quechua) nació en su infancia, cuando su madre bromeó sobre su extrema delgadez al compararlo con unos cerdos flacos que iba a comprar. Desde pequeño tocaba de oído la quena y la guitarra, hasta que se dedicó al piano, instrumento que estudió metódicamente durante varios años con músicos de su ciudad. Entre 1937 y 1945 estudió abogacía en La Plata, donde además integró coros universitarios. Conocedor de los estilos del noroeste argentino, en su formación también tuvieron cabida la música académica europea, la música popular brasileña y el jazz. Su intuición y capacidad para sintetizar estos fenómenos se tradujeron en un estilo compositivo original y novedoso. En la década de 1940, de regreso en Salta, compuso junto a su amigo Manuel J. Castilla, zambas, chacareras, carnavalitos, vidalas y bagualas. Aunque no se alejó de su provincia ni actuó profesionalmente durante años —lo que le dio un aura de compositor misterioso—, sus piezas adquirieron gran relevancia desde 1955. Con el desembarco de músicos salteños en los años 40 (como Eduardo Falú y Los Chalchaleros), sus canciones comenzaron a trascender, alcanzando su pico de popularidad en los 60 con las interpretaciones de Los Fronterizos. Sus composiciones fueron adoptadas tanto por la vertiente más conservadora como por solistas y conjuntos innovadores (Mercedes Sosa, Los Huanca Huá o Las Voces Blancas). La masividad nacional definitiva le llegó en los años 70, cuando zambas como Balderrama, Zamba de los mineros y La Pomeña se transformaron en éxitos en todas las peñas del país. Leguizamón escribió centenares de canciones sin dejar de ejercer la abogacía ni de ocuparse de asuntos públicos: fue diputado provincial en la década de 1960 y más tarde asesor cultural de Salta. Recién en los años 70 dejó la profesión para dedicarse exclusivamente a la música, etapa de la que surgen obras como Maturana, Carnavalito del duende, La arenosa o Zamba para la viuda. Autor de más de 800 obras, ganó distinciones como el Premio SADAIC y el del Fondo Nacional de las Artes. Musicalizó textos de Jorge Luis Borges y Pablo Neruda, fue un pionero de los conciertos de campanas de las iglesias de Salta, y otro para las sirenas de las locomotoras y su obra fue inmortalizada principalmente por el Dúo Salteño. Falleció en Salta el 27 de septiembre de 2000, dos días antes de cumplir 83 años. En su honor, la sala de consulta del Departamento de Música y Medios Audiovisuales de la Biblioteca Nacional lleva su nombre. Además de las piezas mencionadas, la Biblioteca tiene en su acervo otras como, por ejemplo: Lloraré, Zamba del pañuelo, Santamarina, Borrachito de la noche, Si llega a ser tucumana, Zamba de Juan Panadero, El silbador y La desvelada, entre muchas más.