Libro del mes: Officium Parvum Gothicum, 1467
Officium Parvum Gothicum, que según su colofón fue realizado en Brujas en 1467, consta de 199 folios de 17,8 cm de alto x 13 cm de ancho.
Officium Parvum Gothicum, que según su colofón fue realizado en Brujas en 1467, consta de 199 folios de 17,8 cm de alto x 13 cm de ancho.
El duque Carlos de Borgoña hacía honor a su apodo: “El Temerario”. Tras haber sitiado París y Lieja a mediados del siglo XV y asolado medio país desafiando al rey, su cuerpo fue encontrado despedazado durante la batalla de Nancy: había sido devorado por lobos. Víctima de una ambición desmedida que acompañaba con actos de arrojo inaudito, había sembrado el terror en Francia en los albores del Renacimiento. Sin embargo, aquella bravura no contradecía su afición por las letras y las artes que compartía con uno de sus escuderos, Guillaume de Montbleru, alma piadosa que en su edad proterva encargó a los talleres de copistas de Flandes un libro de horas conocido como Officium Parvum Gothicum, una de las piezas más preciadas preservadas en la Sala del Tesoro de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno.
Se trata de un manuscrito iluminado, es decir, decorado con miniaturas a colores y dibujos monocromos hechos con el método de grisalla, en el que abundan las ilustraciones con motivos monstruosos en la marginalia. Ornada cada página con iniciales de diseños caligráficos especiales, escrito en letra gótica francesa, constituía un instrumento litúrgico para la devoción cotidiana a la vez que una mercancía suntuaria, una pieza única de alto valor. Un libro de horas tenía por misión organizar el vínculo con la divinidad orientando el accionar del lector. Es decir, una ética que, naturalmente, anclaba en el cristianismo de la época. Devocionario portátil, calendarizaba la fe al proponer una rutina de lecturas de vocación pía.
Officium Parvum Gothicum, que según su colofón fue realizado en Brujas en 1467, consta de 199 folios de 17,8 cm de alto x 13 cm de ancho. Fue encuadernado en pasta presumiblemente a comienzos del siglo XIX. En sus páginas, redactadas en gótico francés al menos por dos copistas diferentes ofrece partes del Evangelio de San Juan, Horas de la Pasión, del Espíritu Santo y de la Santísima Virgen según el rito romano, así como textos de los Salmos penitenciales, Letanías, Oficio de Difuntos y Sufragio de Santos.
Guillaume de Montbleru, su comitente, falleció al año siguiente de la finalización de escritura del texto. El Dr. Francisco Corti, especialista en libros miniados, ha descubierto que pasó a manos de un tal Jean Luijcx, alias Cool, de origen flamenco, quien hizo estampar su propia efigie y emblemas, diferentes del comitente original. Luego, hay tres siglos de los que se ignora cuál fue su destino. Paul Groussac en su Historia de la Biblioteca Nacional observa que, siendo José María Terrero el director de la por entonces Biblioteca Pública de Buenos Aires, el libro fue obsequiado al General Rosas por Mr. Woodbine Parish, el encargado de negocios de Su Majestad Británica en Buenos Aires. Y deja constancia de la donación de Rosas a la Biblioteca, asentada el 23 de noviembre de 1833.
En el año 2008 Ediciones de la Biblioteca Nacional publicó una edición facsimilar.